domingo, 5 de julio de 2009

Un trozo de papel puede cambiar tu forma de ver

Un trozo de papel puede cambiar tu forma de ver



Grito de desespero ahoga mi alma, el dolor me vence, el tic-tac ya no se escucha, la aguja ya no avanza, el tiempo se para, mi cabeza no lo aguanta, la sangre cae, la lluvia no frena, mi alma muere, la tuya se desvanece.

Tanto tiempo juntos, tanto tiempo vivido, un amor escrito con el latir de nuestra vida, un latir creado desde lo mas profundo de nuestro ser, forjado con el hierro mas duro, cosido con el hilo mas grueso, hecho para no ser roto… lastima… nuestro sueño quedo incumplido, roto en un charco vació.

Fuimos uña y carne, hilo y aguja, creados para estar juntos, unidos por el destino, dos almas juntas, unidas por el latido de un mismo corazón.

¿Dime maldito cupido tan difícil era enamorarme de un hombre no prohibido?

Se juntaron dos cosas prohibidas, el bien y el mal, incompatibles, totalmente diferentes, pero unidas por el mismo latido, ambos doloridos, ambos intentado ser queridos, cosa conseguida al descubrir que tras la líneas enemigas andaba tu única razón de vivir, una persona por la que no te importaría morir, por aquella que deseas vivir.

¿Dime corazón a quién dañe yo para que se me prohíba el amor?

Siento tu alma abandonar este fin, dijiste que estaríamos juntos hasta el fin, dijiste que seriamos uno hasta morir, por favor no me dejes aquí, yo no quiero vivir, no si no es contigo, no si no te puedo ver sonreír.


Mentiras me jurabas y yo como una tonta te creía, decías que juntos viviríamos, que nada nos separaría y que dios nos perdonaría, mentiste, pero solo para verme feliz, sabias que juntos no llegaríamos muy lejos, que éramos diferentes, enemigos enamorados del bando contrario, creados para matarnos, no para amarnos, lastima que tu sueño no se cumpla, lastima que yo tenga que poner la esquela de tu tumba.

Tan difícil es darme una tregua, solo quiero decirte adiós, dentro de poco nos volveremos a ver, al fin de cuentas el infierno a ambos nos aguarda, tantas vidas ajenas a nuestras espaldas nos guían al mismo destino, al mismo, los dos unidos nos veremos en aquello que tememos o al menos deberíamos temer.

Cariño, yo desde aquí pido poder despedirme de ti, se que en un futuro nos volveremos a ver, estamos unidos por el bien y el mal, somos a lo que dios llama una tregua celestial, unidos para crear un perdón, una tregua de varios segundos, por que cuando veo mis ojos reflejados en los tuyos, el tiempo para y nada se escucha solo estamos tú y yo en la misma realidad, unidos para que nadie jamás nos pueda separar.

El tiempo pasa y sigo recordando aquella mañana en la que moriste abrazado a mi, en la que me pediste que cuidase bien de nuestro retoño, que le enseñase a ser el mejor ninja, que nunca traicionase la aldea que él quería. Quisiera que hoy estuvieras aquí, te sentirías orgulloso al ver como tu único descendiente se convierte en el mejor de todos los hokagues al menos para mí. Cariño lo he de reconocer apenas yo acaba de descubrir lo que era amar cuando te fuiste, pero he de decir que jamás me volví a enamorar, y que cumplí tu ultima voluntad volví a sonreír, volví a soñar, a tu hijo ayude a ser el mejor de todos, pero jamás cumplí aquella en la que me pedías que me volviese a enamorar jamás, itachi, esa nunca jamás.


Se que desde allí abajo velas por mí, lo noto, lo presiento se que siempre estarás conmigo, hoy cariño hace mas de veinte años desde tu muerte y yo aun no te he podido olvidar, además creo que cada día que pasa te amo un poco más y esque se que cuando yo de aquí me tenga que ir nos volveremos a reunir, pues yo te quiero y así siempre será.


Te acordaras todos los días desde que estas ahí abajo, te acuerdas como creamos a nuestro heredero, nuestro hijo querido, fue creado por amor y también fue criado con él. Tu hijo te quiso vengar, yo se lo prohibí, le dije que la venganza solo te lleva a tu propia muerte y nunca me equivoque. Así le paso a tu querido hermano, lastima.

Querido mío de lo único que me arrepiento de esta vida es que nadie sabe que tú eres el padre de este niño, es de lo único que me he arrepentido y de lo único que me arrepentiré, tu eres un traidor amor mío, eras el coco para los niños, pero ahora el líder que los gobierna, es tu hijo, sangre de tu sangre, puedes estar orgulloso de que tu vida y la mía sirvieron para algo, dimos vida a este pequeño ser, creamos a un niño, y ahora podemos estar orgulloso de él. Nuestro pequeño Tai uchiha, un valiente guerrero, hijo de Sakura Haruno y Itachi Uchiha, hijo de un amor prohibido, un ser del bien y el mal unido.


Firmado:
Sakura haruno.

Escrito por mi corazón, para aquel que quiera saber como el amor prohibido puede acabar bien.


Acabo de leer el manuscrito, sonrió tiernamente, lo doblo y lo enterró junto a la lapida de su autora.

- descansa en paz, madre, tuviste una vida difícil ahora disfrútala donde quiera que estés junto a mi padre.-